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Prométame que siempre habrá un "Hola" y un "Chau". Prométame que siempre faltarán besos pero no abrazos. Prométame que los abrazos no serán necesariamente físicos. Prométame que será siempre un indicio de esperanza. Prométame que hablaré y no recibiré como respuesta solo un eco. Prométame que será siempre la excepción a mi regla. Prométame que no va a salirme con eso de que no se puede prometer porque uno nunca sabe y bla.
Basta de realidades... ¡queremos promesas!
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Debido a que Thomas Alva Edison (1847-1931) padecía sordera, enseñó el código Morse a su futura esposa Mary Stilwell durante su noviazgo. Edison le propuso matrimonio dando el mensaje mediante golpecitos en su mano, y ella le respondió de la misma manera.
Que aparato...
Para todos aquellos que hoy se rompieron la cabeza conmigo... al final cada letra o símbolo puede estar representado por uno, dos, tres o más rayas / puntos. La distancia entre letras era un espacio de tiempo de 3 puntos y la distancia entre palabras de 5 puntos.
Este fue otro aporte de cultura inecesaria de Ctrl-Alt-Del.
Pedacito de anécdota tomada de por acá.
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Si hay algo para lo que soy un fiasco, es para finalizar etapas.
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Si no cabe un hipopótamo en El Bien, entonces ¿qué cabe esperar de el?. Uno fue bueno toda la vida, reunía a sus amigos e iban en caravana comiendo la pascualina, ¡hizo música!... decenas de composiciones que le abrieron justamente las puertas del Bien, y ¿con qué se encuentra?. Una habitación celeste de 2x2, un velador, una heladera y una sillita.
¡Mándense a mudar!
(como diría mi abuelo)
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Un día de agosto del 2002 yo volvía del laburo a la tarde, después de haber decidido faltar a la facultad. Al bajarme del colectivo, en vez de encarar para mi casa, doblé para otro lado, para ir a un negocio a comprar la cinta de mi vieja impresora matricial. Llego a la vereda, miro entre la multitud... a ese pibe lo conozco. Era A, que venía caminando con E, el hermano de D. ¡¡Qué hacés chabón!! abrazos, saludos, cuánto tiempo, que sucio que estás y esas cosas. Se habían cruzado A y E de casualidad hacía instantes y ahora ambos se cruzaban de casualidad conmigo. Abandono mi plan impresoril y lo acompaño a la parada del bondi, charlamos boludeces, me alegra el día.
El domingo paso por tu casa che!
Y no lo ví nunca más.
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Muchas veces noté que uno se descubre bastante a uno mismo cuando le hacen preguntas, cuando lo indagan, cuando le piden explicaciones o cuando le hacen la consulta más tonta. Tristemente hoy digo:
¡Qué desequilibrada está la balanza de las preguntas que nos hemos hecho!
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Resulta que hay un grupo de amigos de barrio. Está A, que es algo así como un líder natural. Esa persona que todos terminan queriendo como mejor amigo, al que quieren en su equipo de fulbo, al que invitan a tal o cual lugar, o simplemente al que de alguna forma más respetan. Está B, que es algo así como un tipo que no corta ni pincha, pero que aún así es protagonista. Algo raro realmente. Como todos, B admira a A y lo quiere como mejor amigo, lo quiere en su equipo y todo eso, pero no quiere ser como C y D y todos los otros que terminan poniéndose tan en evidencia en su chupamediismo de A que dan pena (en realidad le dan pena a él), entonces B disimula, se queda calladito y deja que los otros decidan y que alguna clase de Poder Divino lo favorezca. Y quizás ese Poder Divino exista, porque da la casualidad de que A no se deja engolosinar por sus aduladores sino que lo busca a B. Queda claro que es a él a quien va a buscar primero para salir a jugar, es con B con quien se cuelga horas y horas hablando y de hecho es a B a quien conoce hace más tiempo y con quien tiene una historia más ligada. El resto parece ignorar esa realidad. B se reconforta con esa situación. A... nadie sabe concretamente que piensa A.
Todo eso se diluye con el paso del tiempo, con las mudanzas y con los caminos que se bifurcan, hasta que llega un día en que B está por ahí perdido con otro grupo de amigos nuevos, a cientos de kilómetros de su vereda de baldocitas marrones con rayas de esas que pasabas con la bici de rueditas y hacía un estruendo impresionante TtRRrrraaaaaAAaaaAAAaaaaaaaa!!! Entre nubes de cigarros, mates y otras yerbas (nunca mejor aplicada esa frase) las realidades se mezclan. B ríe, y mientras se ríe confunde las caras de sus amigos, sus voces, sus cuerpos. Fue realmente extraño, su mente transformó a L en D y a su mejor amigo F en su antiguo mejor amigo A. Transformó esa casita llena de colchones y arena, en una cabaña rara de campamento. Volvió a tener 10 años. Su risa (constante) era la risa del pibe que alguna vez fue. Revivió la felicidad mientras les decía a sus amigos que recordaran por él todo eso, porque dudaba poder hacerlo él al día siguiente. Sus amigos (que no entendían nada) lo prometieron y cumplieron. Pero igual el no olvidó.
Y hoy está posteando esto que no se entiende.
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