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Esto va de bien en mejor. La tranquilidad es extrema y vaticino una angustia terrible cuando todos vuelvan, pero eso señores... será dentro de unos días.
¡Jamás en su vida mi vieja hizo un tuco como el que me mandé yo hoy! ¡JA!
Me estoy sorprendiendo con mi limpieza, orden e higiene personal, realmente.
Y clávense un raviol de pollo y jamón mientras escuchan "Three views of a secret" y después me cuentan si uno la puede pasar mejor solo en su casa.
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Y cerrás la puerta con llave, una...dos vueltas, la otra cerradura también. Dejás afuera un mundo lleno de ruidos que por el momento no te atraen. Abrís la heladera, sacás algunas cosas para preparar, 15... 20 minutos de labor y conseguís una cena tranquila, solo, sin televisor. Un rato después te preparás un café delicioso y te recostás en el sillón para quedarte dormido y despertarte luego escuchando a Piazzolla en un living en semi penumbras.
Me gusta esto de vivir solo.
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Ahí va el Capitán Jaco- ... por el espacioooo
Flor de juntata cumpleañera el viernes pasado en lo de habbi ("abi" como diría Fran Biónico). Creo que todos la pasamos muy bien a excepción de la alfombra del living que sufrió algún que otro vuelque / goteo / desparramo. Por un lado, lo de siempre: clima agradable, caras conocidas, charlas internéticas-posteras. Por el otro, cambios: caras nuevas y una musicalización que difícilmente podría ser mejor! Y el sábado se inauguró la Casa del Mate (al parecer una más, sí) y yo estuve ahí. Qué nochecita... jazz, bossa, tangos, Silvio Rodriguez, fotos, títeres, pasta frola y un par de mates por ahí. ¡Cuánto hacía que no veía títeres! buenísimo... tangueros etílicos improvisadores que riman parapente. Péguense una vuelta por Carlos Calvo 899 viernes y sábados por la noche que algo va a haber... se supone. Hoy domingo hicimos un poco de ruido bajito con LGD. Mis viejos me dejaron otra vez la casa libre por una semana, veremos como sobrevivo en esta oportunidad. Por el momento el microondas me hizo otra jugarreta macabra... llegué hambriento y descubrí una empanadita de dulce en la heladera (aguante El Noble Repulgue!). Dije ¡Sí! y la calenté en el susodicho... Y bueno, lo de siempre, la tocás y está fría, le das 10 segundos más... sigue fría, 10 segundos más. Cuando te parece que tomó la temperatura adecuada la sacás y le pegás el tarascón del triunfo... ¿para qué? Para que el dulce de modo lavático inunde tu boca recreando la destrucción de la simpática ciudad de Pompeya en manos del Vesubio, pero en en escala... Creo que el insulto más suave lo escucharon hasta en Escobar. Triste.
En el submundo de mi fin de semana pasó una gran cantidad de cosas desagradables que todavía estoy digiriendo (junto con la torta de la 99 que al parecer estaba en mal estado pero a mí me pareció "rica y con un sabor exótico").
Sin brújula y sin radio, jamás podrá volver a la Tierra...
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